Deseamos que las bendiciones de nuestro Creador sean derramadas sobre Usted y su familia, y que a lo largo de este nuevo año, pueda disfrutar de la dicha y la bendición de tener a Cristo en su corazón. Dios le de prosperidad y un Feliz Año Nuevo 2010.
Cuenta una fabula que había una vez en la región boreal un pequeño tempano de hielo que estaba muy descontento con su vida, especialmente porque había conversado con algunas focas que le contaron acerca de las bellezas del sur, donde el mar resplandece bajo la gloria del sol...